No quiero despertar
Hoy he soñado. Aromas de vainilla, chocolate, guindas.
He elaborado el dulce más magnífico que jamás se haya inventado. Unas pizquitas de ilusión, tres toques de magia, cucharadas y cucharadas de azúcar... manteca.
He amasado todo con caricias inventadas esta noche. Añado unos gramos de miel (que son tus manos en mi cintura).
Espolvoreando canela apasionadamente, aquí y allá, sigo inmersa en un tumulto de sensaciones inmensas.
Tu mano en mi frente, de dedos largos y delicados, me guía. Me avisa de lo que falta, de lo que sobra. "No sobra nada" -me digo. Si acaso, falta un poco más de tiempo para que el sueño no se esfume...
Son las doce del mediodía y aún sigo soñando.
Estoy escribiendo esto dormida.





curarme-de-ti dijo
Qué apetecible y dulce tu sueño! Hay veces que escribir dormida trae las mejores palabras porque los sueños aún no se han ido del todo. 1 saludo y buenos días!
8 Abril 2008 | 10:27 AM