Te negaste...
Te negaste al amor. Porque tuviste miedo de descubrir su poder sobre ti. No quisiste ponerle mi nombre. Preferiste desgastar el anterior, ya marchito. No te lo reprocho. ¿no pude hacer nada por evitarlo? Ya no me acosa la pregunta.
No quisiste calmar tu sed en mi manantial, ni acallar tus penas en mi regazo. Mantuviste los ojos abiertos y tu voluntad intacta. No fui ni tu obsesión del momento. ¿Para qué descubrirte mi alma?
Ahora me toca vivir de otra manera y voy a hacerlo con argumentos recién estrenados, sin excusas...
Y con los brazos abiertos.
Pdta.: Se me había ocurrido otro título más coherente pero menos atractivo: "Forzada a actuar en consecuencia". Pero me parecía demasiado largo, para el post tan cortito que me ha salido.



Ana dijo
Los títulos no son ni cortos ni largos. Debe decirte a ti algo especial. Un título es algo que de pronto cobra un significado.
Me ha gustado.
14 Abril 2008 | 09:36 PM